Viajar en metro. En el sucio, ruidoso y abarrotado metro de París... Sucio, ruidoso. El dolor de cabeza era demasiado fuerte, ni los ojos resistian abiertos.
Entonces las puertas se cerraron y el sonido del aire pasando por pequeñas cajas de madera y haciendo vibrar lengüetas de metal creó una melodía mágica y relajante, Controlada desde los dedos de un parisino viejo, cansado, sucio y su gorra, en el fondo tres o cuatro monedas. Sosegó poco a poco los monstruos que gritaban dentro de mi cráneo... calmándolos, tranquilizándolos, adormeciéndolos a la vez que despertaba mi ánimo y conseguía las fuerzas que necesitaban mis párpados para alzarse y mis manos hurgar en la mochila, buscar unas monedas y dárselas.
Y ese parisino y su acordeón se bajaron en la siguiente parada sin tener idea de lo poco que significan esas monedas y un gracias. Gracias.
7 comentarios:
Quizá sí lo sepa :)
Aiiis... la música en un vagón de la ciudad de las luces... =P que te gustó poco me dijiste, no? jajaja! =)
yo tb tengo a un músico de metro que todas las mañanas convierte el ir a la uni en un placer... :D
un besito!
Me ha gustado mucho este post.
Vine del enlace de una seguidora y me quedé con las imágenes del metro, ese que me trae un recuerdo frío en París más que por su clima, por su soledad a pesar de tanta gente.
Besos. Volveré por aquí.
EDUARDO
me encanta como escribes...sigue asi Judith, no te olvidamos :)
Descubriendo el blog. Cosas sorprendentes. Tanto buenas como malas. Me gustará seguir pasando por aquí.
http://in-advertido.blogspot.com/ (relatos, escritura automática, literatura)
Me ha gustado leer sobre París y el metro, es una ciudad maravillosa y escuché varios instrumentos en los túneles de París. He disfrutado mucho de este texto.
http://histoireshistorias.wordpress.com/
Perfecto como siempre *.*
Pásate preciosa :)
Un beso !
Publicar un comentario en la entrada